La Iglesia de San Pedro acogió en la noche de ayer la presentación del conjunto de luto restaurado de María Santísima de la Soledad Coronada, una actuación que ha permitido recuperar una de las piezas textiles más relevantes del patrimonio de la Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad.
El acto contó con la intervención de Juan de la Cruz Aguilera, costalero de la Virgen, quien destacó el compromiso de la hermandad con la conservación de su legado histórico y artístico, así como la importancia de preservar estos bienes para las generaciones futuras. Asimismo, agradeció el apoyo institucional recibido para llevar a cabo la restauración.
La actuación ha sido financiada por la Diputación de Córdoba a través de sus líneas de ayudas destinadas a la conservación del patrimonio de las hermandades y cofradías de la provincia, permitiendo acometer unos trabajos que, según se puso de manifiesto durante el acto, resultan fundamentales para la protección y puesta en valor del patrimonio cofrade.
Por su parte, el restaurador Juan Pablo Morales Millán explicó el proceso de estudio e intervención realizado sobre el conjunto, integrado por manto, saya y estola. Según detalló, los análisis efectuados han permitido situar el origen de la pieza en el siglo XVIII, gracias al estudio de sus materiales, técnicas constructivas y elementos ornamentales.
Los trabajos han incluido labores de limpieza, consolidación de bordados, reintegración de pérdidas, recuperación de soportes textiles y restauración de encajes, siguiendo criterios de conservación que priorizan el respeto a la obra original. Además, se ha diseñado un sistema específico para favorecer su correcta conservación y exhibición.
La intervención ha permitido recuperar la lectura estética del conjunto y devolver protagonismo a numerosos elementos decorativos que habían quedado ocultos por el deterioro acumulado durante siglos, garantizando al mismo tiempo su preservación futura.
Con esta restauración, la Hermandad de la Soledad incorpora nuevamente a su patrimonio una de sus piezas más significativas, reforzando la conservación de un legado histórico y artístico estrechamente vinculado a la devoción y la tradición cofrade de Priego de Córdoba.


